El Narrador y Los Diálogos.

    El dialogo es el protagonismo de cada uno de los personajes, y es por eso que a la hora de escribirlos debes tener mucho cuidado porque una mala intromisión del narrador puede romper el ritmo de la conversación. Es importante destacar, que el escritor debe explicar quién habla y en qué momento lo hace para ubicar al lector en el sentido de la conversación. A demás, el uso del “dijo” en un dialogo pasa muy desapercibido por el lector porque ya es muy común que nuestro cerebro lo interpreta inconscientemente.

Es por eso que decidí investigar y aquí tienes unos truquitos para evitar dañar los diálogos y que las conversaciones sean fluidas para el lector.

#1- Usa lo necesario.

Dijo él, preguntó María, afirmó José, pueden guiar al lector, pero debes evitar colocarlos de manera repetitiva, porque corres el riesgo que el dialogo se vea de forma mecánica y robótica aburriendo al lector desde el primer momento.

Lo mejor es usarlos cando sea estrictamente necesario, y también al momento de emplear los adverbios o las explicaciones, para crear un ritmo propio donde el lector se pueda introducir en el momento de la historia.

#2- Se simple.

El narrador dentro de un dialogo sirve como un guía de la conversación, para ello no es necesario crear un enorme catálogo de palabras y sinónimos para evitar el uso del “dijo” que es fácil de entender y menos molesto que esos verbos que quizás el lector no logre entender.

No querrás que el lector deje de leer tu obra para buscar un diccionario, solo porque no logro entender un verbo en la conversación.

#3- Usa los Vocativos.

Lo vocativos pueden servirte para indicar quien está hablando o a quien se está dirigiendo el personaje, sin tener la necesidad de añadir “dijo a él”. Siempre recuerda utilizarlos cuando sean necesarios para no saturar el dialogo. Por ejemplo:

―Eres muy amable ―dijo Helena a su Padre.

Utilizando los vocativos seria:

―Eres muy Amable papá ―dijo Helena.

 #4- Al Cesar lo que es del Cesar.

Cada personaje debe ser único, y por ende, tener su propia manera de hablar, con frases, palabras o tonos que lo hagan fácilmente reconocible para el lector. De esta manera cuando se lean los diálogos el lector sabrá que personaje es el que habla, y te ahorraras la utilización del narrador solo a lo necesario.

#5- Contempla todo el trabajo.

Cuando el dialogo se torna un poco extenso, te recomiendo que lo analices un poco e incluyas pequeñas descripciones de lo que ocurre para poder situar al personaje en la escena, y de esta manera el lector no se perderá entre tantas líneas de diálogos.

Además cuando nosotros hablamos hacemos otras acciones (ver, moverse, gesticular e incluso caminar mientras se habla) de igual forma nuestros personajes deben hacerlas, estas descripciones te ayudaran a mostrar la personalidad del personaje (como se mueve cuando está nervioso, iracundo o alegre).

Con estos pequeños consejos  puedes crear diálogos de manera más fluida y evitaras errores que puedan confundir al lector. Como siempre te invito a poner en los comentarios el link de alguna obra que tengas publicadas en la web, y encontraras nuevos lectores.

Un comentario sobre “El Narrador y Los Diálogos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s