Los Pensamientos en los Personajes.

En ocasiones hay momentos en que el personaje se quiere expresar a través de sus pensamientos directamente al lector, y esto puede generar grandes dudas en cualquier escritor, ya que son muchos los estilos y las formas en que a través de los años autores reconocidos han recurridos para expresar específicamente los pensamientos de un personaje.

En principio, es necesario que se reconozcan las dos formas que se suelen utilizar para mostrar los pensamientos de un personaje: la forma directa e indirecta. La primera consiste en una especie de dialogo, pero de forma mental; mientras la forma indirecta incluye los pensamientos como parte de la narración mencionándolo como cualquier acción que realiza el personaje. Ejemplo:

«Es muy Lejos», pensó Luis. (Forma directa de mostrar pensamientos).

Luis pensó que era muy lejos. (Forma indirecta de mostrar los pensamientos).

Así pues, conociendo las dos formas utilizada para expresar los pensamientos de un personaje, es necesario también tener conocimiento sobre el uso correcto de las comillas (puedes ver más aquí). En este caso en especial, se tratará la forma directa de expresar pensamientos, que genera muchas dudas.

En cualquier caso que sientas que alguna de las “reglas” expuestas no va acorde a tu estilo, puedes ignorarla, ya que todo depende de tus gustos y tu estilo narrativo.

  1. El uso de las comillas.

En primer lugar cualquier pensamiento de un personaje, siempre han de ir entre comillas y no en cursiva. La influencia de textos y obras extranjeras, mayormente en inglés, han hecho que este error que haya extendido por un tiempo, ahora es muy poco común encontrar pensamientos en cursiva.

Existen tres tipos de comillas y cada una tiene un uso en específico o en particular:

Las comillas angulares o españolas (« »), las cuales son las especialmente recomendadas para los textos literarios, mientras que las comillas inglesas (“ ”) y las comillas simples (‘ ’), se utiliza para los fragmentos entrecomillados.

 También debes recordar, que estos signos se utilizan doblemente, es decir, tanto para abrir un texto entre ellos como para cerrarlo, no importa cuán largo sea el texto entre ellos.

  1. Expresar pensamientos.

Al igual que sucede en las narraciones donde se diferencia del resto con un signo en específico (el guion largo), también los pensamientos se diferencias de la narración por el uso de comillas y dependerá de la manera en que el autor quiera expresar los pensamientos, pudiendo ser:

2.1 Con una frase simple.

Como regla general, se han de añadir al inicio y al cierre de la frase las comillas, seguidamente cualquier signo de interrogación necesario y la aclaración por parte del narrador, siempre que sea necesario. Los signos de puntuación deberán ser colocados justo después de las comillas o antes de su apertura, omitiéndose esta regla para los signos de exclamación e interrogación. Por ejemplo:

«Te quiero solo a ti».

«Te quiero solo a ti», pensó Luis.

Luis pensó: «¿Solo a ti te quiero?»

2.2 Con una frase y un inciso.

Existen ocasiones donde el pensamiento es algo largo y es necesario también reflejar alguna acción o sensación que refuerce al pensamiento, para esos momentos la regla es que tanto la frase como el inciso narrativo con sus guiones se escriben entre comillas.

«Es momento de brillar —pensó Luis, emocionado—. Ahora todos conocerán nuestros nombres».

«¿Es momento de brillar? —Se preguntó Luis mientras sentía las gotas de sudor recorriendo su frente, y tratando de calmar su respiración—. Llego el momento perfecto»

2.3 Pensamientos Largos.

Existirán momentos donde los pensamientos de un personaje pueden tomar protagonismo por más de dos párrafos, la regla a seguir en estos casos es muy simple en cada párrafo se abrirá con las comillas de cierre hasta que se finalice el pensamiento.

«Hay un fuego empezando en mi corazón aunque solo siento más que una fiebre extrema, puedo verte claramente a través de todo cristal, me está sacando de toda oscuridad y al fin visualizo como me has traicionado, sigue adelante y todos tus secreto saldrán a la luz.

»Me voy, es momento de irme, aunque sé que me llevare algunos trozos de tu corazón y terminaré haciendo cosas que lamentaré.

»Las cicatrices de este amor hacen renacer nuestros recuerdos, y me hacen volver a pensar que pudimos haberlo tenido todo y es in evitable sentir, que tuvimos el cielo tan cerca, si no lo hubieses arruinado, y estas aquí frente a mí, haré que quieras nunca haberme conocido».

  1. Casos Especiales.

Estos son casos que siempre generan dudas en cualquier escritor, incluso sabiendo las “reglas” ya mencionadas, ya que estas situaciones generan su propia forma de escribirse. En este caso son las situaciones de comunicación entre personajes, ya sea porque posean esta habilidad especial o porque es momento de ver los pensamientos de la narración en primera persona.

3.1 Comunicación vs pensamientos.

Este punto siempre ha generado diversas opiniones, pero son muchos los autores que han recurrido a una técnica en común, aclarar al lector que se tratan de pensamientos desde el inicio.

Si en el desarrollo de la historia o en gran parte de ella los personajes tienen que comunicarse entre ellos por pensamientos, lo ideal es que se lo aclares al lector cada vez que suceda, para así evitar inundar la historia en un mar de comillas, con solo notificar que la conversación es mental puedes utilizar los guiones largos, usuales en los diálogos, y así el lector no se confunde.

También puede ocurrir el caso donde la conversación entre personajes se puede mezclar con una conversación mental, o un personaje que hable con pensamientos y no module al hablar, puedes aclarar que las comillas representaran la parte del dialogo mental. Por ejemplo:

«El no podrá vivir si no cumples tu misión», dijo la voz de aquella vieja estatua en la mente de Eugenia.

—Entonces tendrá que morir —aseveró la joven convencida.

«En ti recae una gran responsabilidad»

—No me importa —Se giró buscando la puerta de salida.

3.2 La Narración en primera persona.

Aquí la cosa es más simple, cuando se usa el narrador en primera persona, toda la narración se convierte en pensamientos del protagonista¸ sus vivencias, sus recuerdos y experiencias, no es necesario incluir el uso de las comillas.

En tal sentido, se omiten los verbos como pensé y reflexioné, ni siquiera se emplean cuando le sobreviene una pregunta.

El sudor corría por toda mi cara, inhalaba aire y lo exhala como si mi vida se fuer en ello. ¿Cuánto habré corrido? ¿Una milla? ¿Tal vez dos? La verdad no lo sabía pero lo cierto era que aun podía sentir sus pisadas detrás de mí.

¿Dudas? ¿Preguntas? ¿Algún libro que quieras recomendar?  Solo déjalo por allí abajo, en la sección de comentario y con gusto te responderé, y si quieres que se trate algún tema en específico, también déjamelo saber.

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