El worldbuilding y sus reglas.

Si eres escritor, esto te interesa; si eres escritor de fantasía, esto te debe interesar aún más. El worldbuilding es un término que hasta hace unos pocos meses desconocía, pero que en la práctica lo aplicaba sin siquiera saberlo. Aunque es un término anglosajón, resulta ser el aliado perfecto para los que asumen la gran tarea de escribir fantasía.

En unos artículos anteriores (pincha aquí) estuve refiriéndome sobre los tipos de escritores, y mencionada los creadores de mundos que tienen que ver mucho con este término.

El Worldbuilding es la creación del entorno, mundo o universo donde se ha de desarrollar la historia que quieres narrar. Dentro de la creación de este entorno se incluyen cada una de las locaciones que usan los personajes, a las que se refieren en sus conversaciones y a cualquiera que sea necesaria para el avance de tu historia.

Y no solo se refiere al entorno y/o lugares, se refiere también al dialecto que usan los personajes, sus culturas, sus leyendas, su tecnología y hasta las normas que pueden o no regir dentro de su sociedad.

Son muchos los autores que parten de la premisa de que si el mundo está bien creado y mantiene su lógica, la historia será un éxito y tendrá calidad. Pero también, esta una parte que prefiere dejar el worldbuilding lo más básico posible, ya que, de que sirve tener hasta el más mínimo detalle si no será utilizado en la obra o será innecesario.

La Necesidad del Worldbuilding.

El worldbuilding en las obras de fantasía constituye una necesidad que debe ser atendida desde el comienzo de la creación de la obra, ya que así como la historia debe tener su argumento, este argumento debe desarrollarse en lugares o parajes específicos.

Una de las ventajas que ofrece la creación del mundo donde se desarrolla la historia, es la facilidad que aporta al escritor para evitar el contradecirse de forma involuntaria con alguna descripción o referencia que pueda llevar a la confusión del lector.

Por ejemplo, si en el mundo que estas creando se tiene por costumbre colocar un pendiente en la oreja de color azul a los niños, y de color fucsia a las niñas. Y se lo presentas al lector desde un primer capítulo, no es coherente que el quinto capítulo se muestre a un grupo de niñas con aretes azules, verdes, o rojos, sin alguna explicación.

Otra ventaja que se consigue con esta técnica, es la facilidad del lector de incluirse dentro de estas sociedades y mundos, que aunque sean nuevos para ellos, podrán sumergirse y digerir estas nuevas informaciones más fácilmente.

Con el worldbuilding se tiene que tener mucho cuidado con la información, es por ello que se tiene que recurrir a la correcta dosificación de la misma, donde mediante diálogos, anécdotas, pequeños recuerdos se puedan dar pequeñas pinceladas de información sobre la forma de vivir de los personajes.

Demasiada información de golpe puede causar una gran confusión al lector que no conoce nada del mundo que se está creando, para ello puedes recurrir a personajes secundarios que interfieran en la historia con alguna que otra anécdota, o aportando nueva información de su ciudad o mundo a través de los diálogos.

Los Aliados de Worldbuilding.

Dentro de las formas para manejar el worldbuilding encontramos las notas al pie, que pueden ser de gran utilidad para explicar algo de forma sencilla al lector, pero tampoco pueden ser demasiadas pues terminaras cansando al lector.

También puedes recurrir a los prólogos e introducciones que pueden ayudar a incluir la información necesaria y más sobre el mundo que estas creando, sin que estorbe en el desarrollo de la historia que quieres contar, ayudando a su vez a introducir al lector en el contexto del argumento y a evitar la proliferación de notas al pie.

5 Reglas de Worldbuilding que debes conocer.

En primer lugar estas reglas no son estáticas ni rígidas, son solo una pequeña guía de cómo llevar lo mejor posible el worldbuilding, pero al final de todo, eres quien decide lo mejor o no para tu propia historia.

  1. Tener pasión por tu propio worldbuilding.

Para que el lector sienta empatía y admiración por el mundo creado, en un principio debes tener pasión por el mundo que creas, desde la creación de los personajes, su cultura, su forma de hablar, la sociedad de donde proviene, todo debe tener tu sello como escritor, y debes amarlo, ya que si solo creas un mundo como un requisito para empezar tu historia, y no sientes pasión por ello, es muy difícil que el lector sienta pasión por lo que le quieres mostrar. Recuerda, sin los lectores la literatura no sería lo que es hoy.

  1. No lo digas, muéstralo.

Esta es la regla fundamental para todo escritor, y no podía faltar que se aplicara en el worldbuilding, sé que quieres mostrar todo el mundo que has construido al lector, para que pueda introducirse más a fondo en la historia, y lo importante que para este nuevo mundo. Pero entrar en el error de escribir largas y extensas descripciones con detalles innecesarios no ayuda en nada, solo se tiene que contar lo necesario para el avance de la historia.

Si consideras que el libro que estas escribiendo se está quedando pequeño  para el fantástico y gran universo que creaste, no es necesario encasillarte en un solo libro. Mira el maestro J.R.R. Tolkien, quien creo a la gran Tierra Media, dosificó todo en varios tomos donde el lector pudo valorar y visualizar toda la fantasía de este nuevo mundo.

  1. Trabaja los personajes lo mejor posible.

Tanto el protagonista como el antagonista son importantes para tu historia, pero también son muchas las ocasiones donde la historia se mantiene viva gracias a los personajes secundarios. Ten en cuenta a la hora de trabajar en la historia y en el worldbuilding tratar a los personajes como si fueran protagonistas independientemente de la función que cumplan.

También es muy visto un personaje protagonista muy bien trabajado y complejo con todos sus matices pero acompañado de antagonistas burdos y llenos de clichés que terminan por disminuir la calidad de la obra.

  1. Respeta tu worldbuilding.

Ya lo he mencionado en un principio, la coherencia es la clave del worldbuilding y se tiene que prestar mucha más atención cuando se utilizan recursos como el flash-back o el flash-forward que alteran la forma en que se narra la historia y el hilo temporal de la misma.

Ten siempre en cuenta todo lo que ha sucedido o va a suceder en el futuro de la historia, si quieres puedes escribir en una libreta los acontecimientos más importantes, y el momento para evitar incoherencia con el tiempo, lugar y personajes que intervienen.

  1. No limites tu creatividad.

Una de las ventajas de un buen worldbuilding es el poder explotar la creatividad al máximo y dejar rienda suelta a la imaginación, aunque sientas que se desatan ideas absurdas y ridículas, trata de escribirlas en una pequeña libreta y haz una lista de ellas, tal vez en un principio no se puedan ver de calidad, pero vistas días después y desde otra perspectiva pueden ayudarte a dar pie a mejores y magnificas cosas.

La Tierra Media de J.R.R. Tolkien es un gran ejemplo de ello, un gran mundo que fue creado por su autor y que no se limitó al hacerlo vasto sino que decidió hacer varios tomos para rendirle el mejor homenaje a este mundo nuevo y fantástico.

¿Dudas? ¿Preguntas? ¿Algún libro que quieras recomendar?  Solo déjalo por allí abajo, en la sección de comentario y con gusto te responderé, y si quieres que se trate algún tema en específico, también déjamelo saber.

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